PLANIFICACIÓN Y ORGANIZACIÓN DEL ESTUDIO


Estudiar, y que ese tiempo dedicado al estudio sea efectivo, es el objetivo de todos nosotros. Sin embargo, no siempre esto es así. Unas veces porque nos cuesta sentarnos a estudiar y lo vamos dejando para después. Otras veces porque, aunque estudiamos, no logramos aprobar, etc. ¿Qué se puede hacer para sacarle provecho al estudio? Esta unidad no te va a dar la solución. Sólo pretende ayudarte a reflexionar acerca de lo que hace más o menos eficaz tu tiempo de estudio. Luego te queda a ti la labor de aplicarlo a tu propia experiencia e ir perfeccionando tu forma de estudiar. 

"No basta con estudiar, hay que saber estudiar" 

Muchas veces nosotros creemos que hemos aprovechado el tiempo de estudio y luego nos damos cuenta de que no ha sido así. Por ejemplo, hacemos mal el examen o no comprendemos lo que se explica en clase. 

 Mi estudio es eficaz: 
  • Si estudio y entiendo lo que estudio.
  • Si estudio y soy capaz de disfrutar estudiando.
  • Si después de haber estudiado, apruebo.

La importancia del Orden 


El orden es necesario para ser eficaz en el estudio, pero ¿por qué?: 
  • El orden te permite organizarte en el estudio para estudiar de forma adecuada.
  • Los materiales que yo utilizo en el estudio: libros, lápices, cuadernos, diccionarios... Todo es mejor tenerlo a mano, bien ordenado y cuidado. Así no perdemos tiempo luego buscándolos.
  • Si queremos ser eficaces cuando estudiamos, es muy importante organizar el tiempo que le dedicamos al estudio. Si yo elijo unas horas de cada día para el estudio, me será más fácil respetarlas y sentarme a estudiar. Sé que de tal hora a tal hora tengo que estudiar, por lo tanto no me comprometo con otra cosa durante ese tiempo.
  • También es muy importante tener un lugar de estudio. Una habitación, un rincón de la casa, donde yo me encuentre a gusto estudiando y donde no se me moleste.
"Si tengo en cuenta todo esto me será más fácil aprovechar cada día de estudio" 


Apartar las Distracciones 


Lee las siguientes ideas: 
  • Muchas veces cuando estoy en clase, mi pensamiento se va fuera de la escuela, fuera de la explicación del profesor.
  • A veces, hay ruidos excesivos fuera de clase que me distraen.
  • Otras veces, mi pensamiento crea fantasías en las que me encuentro a gusto.
  • Otras, los problemas me llenan la cabeza y me es imposible atender.
Pero, si yo quiero ser eficaz, entonces debo apartar la distracción. Pero ¿cómo puedo apartar la distracción? 

Cuando estés distraído y te propongas atender sigue los siguientes pasos: 
  1. Toma aire por la nariz.
  2. Mantén el aire un instante en los pulmones.
  3. Expulsa el aire lentamente por la boca.
  4. Relájate, concéntrate y repite mentalmente “¡tengo que atender!”.
Ten en cuenta que este ejercicio requiere práctica y que por lo tanto debes realizarlo muchas veces para obtener resultados. ¡No es una receta mágica! 

Planificación y Organización del tiempo de estudio. 

La planificación es una actividad necesaria para sacar adelante cualquier proyecto, y es muy útil de cara al estudio. Planificar implica realizar una reflexión previa sobre los objetivos que perseguimos, las actividades que conducen a ellos, las prioridades, el tiempo del que disponemos y su distribución. 
Seguir una planificación preestablecida evita que improvisemos, pero nunca debe convertirse en una cadena que nos esclaviza, sino en una herramienta que nos ayuda a conducir nuestro esfuerzo de manera eficaz. Se trata de administrar nuestro tiempo de una manera metódica, economizando y simplificando nuestro tiempo de estudio, pero sin caer en rigideces ni ataduras. Estudiar de forma sistemática contribuye a crear el tan nombrado “hábito de estudio” y a ahorrar tiempo y esfuerzo. 
La planificación debe ser además una guía dinámica. Una vez realizada debe ir adaptándose progresivamente para ser más eficaz y responder a la realidad del día a día. Podemos y debemos ir evaluando el grado de cumplimiento del programa e ir introduciendo sobre la marcha los ajustes necesarios. 

"Sin organización no hay resultados" 

Planificar nuestro tiempo: 

Para gestionar mejor nuestro tiempo debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones: 
  • Disponer y utilizar una agenda, anotando en ella las actividades a realizar y llevarlas al día.
  • Proponer una duración máxima y un tiempo mínimo diario de estudio. Al menos, debemos dedicar a estudiar dos horas diarias.
  • Contar durante el fin de semana con un tiempo de estudio, lo que contribuye a favorecer el hábito diario de estudio.
  • Asignar tiempos realistas a las actividades.
  • Aprovechar para el estudio las horas en las que nuestro rendimiento intelectual sea mayor.
  • Estudiar, siempre que sea posible, a la misma hora del día.
  • Tener preparado, antes de empezar, todo el material necesario: bolígrafo, cuadernos, diccionario…
  • Distribuir adecuadamente descansos entre las horas de estudio, pero teniendo en cuenta que estos no deben ser mayores de cinco minutos.
  • Contar con un cierto margen para imprevistos que puedan surgir.
  • Asignar más tiempo a aquellas materias en las que vamos peor preparados o que tienen más dificultad.
  • Programar actividades agradables, posteriores a la sesión de estudio, como premio por un trabajo bien hecho.

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