ATENCIÓN Y CONCENTRACIÓN
Prestar
atención es fijar la mente en algo. Cuando esa fijación se mantiene de una
forma sostenida durante un determinado tiempo, hablamos de concentración. En
principio, es fácil prestar atención durante unos minutos, pero lo difícil es
conseguir mantenerla; seguramente la imposibilidad para concentrarse es uno de
las mayores dificultades para gran cantidad de estudiantes, y esto es un
verdadero problema: cuando estás leyendo y algo te distrae no tienes más que
volver a leer lo anterior para poder seguir el hilo del texto.
Pero si te
distraes durante una clase, el profesor seguirá explicando, perderemos parte
del contenido y, puede que la posibilidad de entender el resto de la clase. He
aquí la razón por la que la concentración en clase es tan importante. Debemos
tener en cuenta que la concentración es un hábito que se puede adquirir de
forma progresiva, de manera que cada vez resulte más fácil alcanzarla y
mantenerla. De ahí la importancia de conocer cuándo estamos desconcentrados y
qué factores influyen en su disminución, para así poder poner remedio a
nuestras dificultades y practicar ejercicios que nos ayuden a mejorarla día a
día.
¿Cuándo
estamos desconcentrados?
Hay una
frase que dice que “un problema bien definido es un problema medio resuelto”;
de esta forma, si aprendemos a reconocer cuándo nuestra atención se desvía,
estaremos empezando a solucionar el problema. En el siguiente cuadro tienes una
serie de indicadores sobre nuestro grado de atención; cuando los experimentemos
será señal inequívoca de que no estamos concentrados y por ello, debemos
ponerle solución.
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Indicadores de Distracción
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En Clase
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En Casa
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Hablo con mis compañeros
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Me viene el sueño y no sigo la lectura
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Mientras el profesor explica, pienso en otras
cosas
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Me doy cuenta, después de haber leído parte de un
texto, de que no me he enterado de nada y he de volver a leerlo
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Miro por la ventana
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Siento necesidad de llamar a un compañero por
teléfono
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Escucho de forma pasiva sin enterarme demasiado
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Paso mucho rato sobre el libro, pero no consigo
estudiar
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Me entretengo con los gesto que hace el profesor
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Me levanto constantemente (voy al baño, a la
cocina…)
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Aprovecho para hacer deberes de otras materias
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La
importancia de la concentración en clase
La clase es
el primer momento de estudio. Si somos capaces de mantener la concentración
cuando el profesor explica, tendremos mucho trabajo adelantado. Pero esto es
algo que muchos estudiantes no tienen en cuenta. Parece que van a clase no a
aprender, sino a estar con los amigos, charlar… y luego, cuando se enfrentan en
casa a las lecciones, no saben por dónde empezar, no entienden nada.
En clase
debemos intentar prestar la máxima atención posible. Para ello procura tener en
cuenta lo siguiente:
- Concéntrate en el contenido de la explicación y no en la manera como explica el profesor (gestos, indumentaria…)
- Esfuérzate en adaptar la explicación a tu comprensión. Procura relacionar la información nueva con la que ya conoces para interiorizarla mejor. Si no entiendes algo, no tengas miedo a preguntarlo. Escucha también las preguntas de otros compañeros, porque te pueden ayudar a entender mejor el tema.
- Pon especial atención durante los primeros minutos de la clase, porque la mayoría de los profesores acostumbran a hacer una introducción del tema, que es muy útil comprender.
- Igualmente es importante mantener la atención en los últimos minutos de la clase. Primero, porque los profesores suelen hacer un resumen de toda la explicación; y segundo, para saber en qué punto se ha quedado de la explicación.
- Toma apuntes o pequeñas notas para no distraerte y poder repasar después la lección. En una unidad posterior veremos cómo la toma de apuntes es quizás la herramienta más eficaz para mantener la concentración en clase.
- Por último, no olvides apuntar en la agenda los deberes señalados.
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